Illa de Ons

Staffan Mörling, pionero de la valorización del patrimonio marítimo de Galicia
Lars Fredrick Staffan Mörling nacido en Suecia en 1936, es licenciado en Latín e Historia del Arte por la universidad de Lund. Posteriormente se especializó en Antropología Cultural graduándose en 1963.
Un año más tarde visitó las Islas Feroe, consideradas como un reducto de la cultura tradicional escandinava, y poco después, gracias a una beca de investigación, se instaló en la isla de Ons con la intención de conocer cómo se desenvolvía la vida en una isla atlántica parecida a las Feroe pero en el ámbito de la cultura española.
Así se despertó dentro de él una inquietud por el estudio de las embarcaciones tradicionales de Galicia. Su vocación investigadora lo llevó a recorrer toda la costa Gallega, desde Ribadeo a Tui, en busca de embarcaciones tradicionales como símbolo de una cultura marinera que forma, sin ninguna duda, parte de la identidad propia de los gallegos.
Fruto también de esa estancia en la Isla de Ons fue su matrimonio con Josefa Otero, a quien conoció en un baile de Reyes celebrado en la isla en el año 1965. Así nació una historia de amor entre un sueco y una gallega que llega hasta hoy.  [fonte]

Fonte: http://vimeo.com/3962842

Premios Darwin

Os premios Darwin distinguen aquelas persoas que fan un favor á humanidade retirando o seu ADN do mercado, porque morren ou perden a capacidade reprodutiva en situacións que revelan unha deficiencia mental importante, como aquel que usou un chisqueiro para ver se quedaba gasolina no depósito ou o que morreu asfixiado por unha bolsa que puxo na cabeza para protexerse de picaduras de abellas.

«For being named Lantern, he wasn’t very bright.»

(7 May 2002, Wisconsin) Lantern, 30, enjoyed playing a private game with his wife. He would pull down his pants, place the barrel of a shotgun against his scrotum, and tell her to pull the trigger. They had played this game frequently, to his immense pleasure. The gun was unloaded, of course.

On this pleasant Friday, he was excited to try again. The thrill was even larger because his wife’s girlfriend was pulling into the driveway at the time. «Shoot ‘em off before she gets here!» Lantern told his wife. She pulled the trigger. But this time, the gun was loaded.

Emergency crews arrived to find Lantern bleeding profusely from his groin, wearing shoes and socks, with his pants down around his ankles. The police were told it was an accident, and the couple didn’t know the gun was loaded. Lantern was admitted to the hospital in critical condition, where he survived to earning the indisputible right to the rarest of honors: the Living Darwin Award.