Teach them to think

Don’t just teach your students to read. Teach them to question what they read, what they study. Teach them to doubt. Teach them to think.

El 70 por 100 de los italianos es analfabeto

El 70 por 100 de los italianos es analfabeto. El porcentaje puede impresionar, pero puede pecar por defecto, porque la cifra real se aproxima al 80 por 100. Son personas que leen, discuten, escuchan, resuelven sus asuntos sin aparente dificultad, pero son analfabetos «funcionales», encontrándose en un área que está por debajo del nivel mínimo de comprensión en la lectura o en la escucha de un texto de meda dificultad. El 5 por 100 de la población italiana es todavía hoy analfabeta estructural, «incapaz de descifrar letras o cifras». Así lo afirma un artículo del diario «La Stampa», que asocia a España junto a Italia.

https://www.abc.es/sociedad/abci-70-por-ciento-italianos-analfabeto-funcional-201701111651_noticia.html

Paywall: The Business of Scholarship

Paywall: The Business of Scholarship is a documentary which focuses on the need for open access to research and science. The film questions the rationale behind the $25.2 billion a year that flows into for-profit academic publishers, examines the 35-40% profit margin associated with the top academic publisher, Elsevier, and looks at how that profit margin is often greater than some of the most profitable tech companies such as Apple, Facebook, and Google. 

https://paywallthemovie.com/

Research Assessment in the Humanities

Research Assessment in the Humanities. Towards Criteria and Procedures. https://link.springer.com/book/10.1007%2F978-3-319-29016-4

This book analyses and discusses the recent developments for assessing research quality in the humanities and related fields in the social sciences. Research assessments in the humanities are highly controversial and the evaluation of humanities research is delicate. While citation-based research performance indicators are widely used in the natural and life sciences, quantitative measures for research performance meet strong opposition in the humanities. This volume combines the presentation of state-of-the-art projects on research assessments in the humanities by humanities scholars themselves with a description of the evaluation of humanities research in practice presented by research funders. Bibliometric issues concerning humanities research complete the exhaustive analysis of humanities research assessment. The selection of authors is well-balanced between humanities scholars, research funders, and researchers on higher education. Hence, the edited volume succeeds in painting a comprehensive picture of research evaluation in the humanities. This book is valuable to university and science policy makers, university administrators, research evaluators, bibliometricians as well as humanities scholars who seek expert knowledge in research evaluation in the humanities.

Cursive Handwriting and Other Education Myths


A recent newcomer at one of the home-education groups my family attends explained that one of the frustrations that led her to take her son out of the school system was that he wasn’t being allowed to write stories. It’s something he loves to do, and it seems strange that a school should obstruct that enthusiasm. But the teachers declared he wasn’t ready because he can’t yet write in cursive.


To me this symbolizes all that is wrong with the strange obsession shared in many countries about how children learn to write. Often we teach them how to form letters based on the ones they see in their earliest reading books. And then we tell them that they must learn this hard-won skill all over again, using “joined-up” script. Yet there is no evidence that cursive has any benefits over other handwriting styles, such as manuscript, where the letters aren’t joined, for the majority of children with normal development.

Philip Ball.
http://nautil.us/issue/40/learning/cursive-handwriting-and-other-education-myths

La constante macabra o Cómo se desalienta a generaciones de alumnos

Vista previa en Google Libros:
https://books.google.es/books?id=zAEU5oilOMcC


Antibi hace una reflexión y se pregunta qué motiva a los estudiantes a aborrecer asignaturas como Matemáticas. Él es profesor de ingeniería e investigador de la docencia de las ciencias, y se ha dado cuenta de que en muchas ocasiones, en la gran mayoría, hay una serie de patrones que se repiten de profesor en profesor. Es lo que el llama la “constante macabra”, o cómo un profesor pone siempre las mismas notas, consciente o inconscientemente.
¿Las mismas notas siempre? Sí, siempre un porcentaje similar de suspensos, aprobados, notables y sobresalientes.
Pero esto… ¡Es absurdo! No, lo cierto es que es real. Y ocurre tanto en Educación Secundaria como en la universidad.
Razones por las que puede ocurrir esto:
Por estatus social en la comunidad docente. A menudo un profesor cree que su asignatura tiene más nivel si tiene un mayor número de suspensos. Incluso los alumnos asumen esto. Así, por tanto, es impensable que apruebe sólo un 50% la asignatura Educación Física, mientras que es asequible que esto pase en Física y Química.
Por presión de la comunidad docente. Un profesor de una asignatura afectada por al constante macabra no se permite el lujo de ir contra corriente y, al contrario que sus compañeros, aprobar a un porcentaje inusual de personas.
Por educación: el círculo vicioso. A menudo el docente se comporta con sus alumnos como se comportaron con él sus profesores cuando él mismo era un alumno. Por tanto, entra en un círculo vicioso del que es improbable salir. Sus alumnos algún día serán profesores cuyas referencias serán docentes como éste. Es análogo a lo que pasa con las novatadas (“si a mí me las hicieron, ¿por qué no las voy a hacer yo? ¡Es tradición!”).
Es interesante reflexionar sobre este tema y la repercusión que tiene sobre los alumnos. Antibi propone que prescindamos de la constante macabra. En realidad, una asignatura tiene una única finalidad: aprender. Sin embargo, esto es contradictorio con lo que averigua Antibi: que en una mayoría de casos las notas se reparten.
¿Y si hay una clase con alumnos excepcionales? La constante macabra aparecerá y hará de las suyas. El reparto de notas acabará con la motivación de muchos alumnos potencialmente brillantes. ¿Y si hay una clase con alumnos horribles? ¿Se atreverá el profesor a suspenderlos a todos? Nuevamente, en una mayoría de casos, no. El reparto se mantiene. Por eso se llama constante macabra.
Seguramente, muchos de los que lean esto se sorprendan. Otros se darán cuenta de que han sido víctimas de la constante macabra toda su vida académica. Y no pretendo con esto decir que la solución es aprobar a discreción, sino dedicarnos por completo a enseñar de forma justa. Proponer una serie de pasos para aprobar, conocidos por el alumnado a priori, y actuar en consecuencia. El libro de Antibi ofrece casos demoledores: profesores que, viendo que tienen buenos alumnos, ponen preguntas más difíciles. Otros que plantean problemas irrealizables o extremadamente largos. Profesores que realizan malabarismos para mantener su porcentaje de suspensos invariable. Escalofriante, pero cierto.


Yizeh Castejón. https://anexa.biz/anexos/la-constante-macabra/


Un grupo de profesores franceses y españoles, pertenecientes todos a la Universidad de Santiago de Compostela, están experimentando con sus alumnos un método para paliar el efecto de la "constante macabra", lo que ellos denominan "sistema de evaluación por contrato de confianza". Con este método, una semana antes del examen, el profesor selecciona una serie de cuestiones que resumen la materia de la asignatura y entrega una lista a los alumnos, con la advertencia de que las preguntas del examen saldrán de esa lista. Podría parecer que con esto se le está regalando el aprobado al alumno y que tendría un efecto negativo sobre su rendimiento. Los resultados del experimento dicen, sin embargo, lo contrario. Los alumnos trabajan más antes del examen para comprender cuestiones que se le plantean en clase --a veces más difíciles que las de la lista--, porque saben que, entre ellas, está el contenido de su prueba.
Esos resultados positivos no quieren decir que con este método vayan a eliminarse los suspensos; en realidad, sigue habiendo alumnos que no llegan al cinco. La diferencia radica en el hecho de que estos suspensos ya no se pueden calificar de artificiales, aparte de que el profesor puede así detectar la causa del fracaso escolar


Miguel Aguilar. https://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/constante-macabra_227091.html

Judging Books by Their Covers

In 1964 the eminent physicist Richard Feynman served on the State of California’s Curriculum Commission and saw how the Commission chose math textbooks for use in California’s public schools. In his acerbic memoir of that experience, titled «Judging Books by Their Covers,» Feynman analyzed the Commission’s idiotic method of evaluating books, and he described some of the tactics employed by schoolbook salesmen who wanted the Commission to adopt their shoddy products. «Judging Books by Their Covers» appeared as a chapter in «Surely You’re Joking, Mr. Feynman!» — Feynman’s autobiographical book that was published in 1985 by W.W. Norton & Company. To introduce a series of articles about corruption in schoolbookadoption proceedings, we present here (with permission from W.W. Norton & Company) an extended excerpt from Feynman’s narrative. As our «Annals of Corruption» series unfolds, readers will see that Feynman’s account is as timely now as it was when he wrote it. State adoption proceedings still are pervaded by sham, malfeasance and ludicrous incompetence, and they still reflect cozy connections between state agencies and schoolbook companies.

Fuente: https://www.flickr.com/photos/14173478@N07/2310558614

¿Quién prepara a los futuros maestros?

El otro día un alumno de primero de Magisterio me preguntó cómo podía ser que ninguno de sus profesores de la Facultad hubiera nunca impartido clase en Infantil o Primaria y, en cambio, pudiera formar a esos maestros que, en un futuro, iban a impartir clase en esas etapas educativas. Le supuso un shock entrar en la Universidad, consultar los perfiles de sus profesores y ver cómo no tenían ningún tipo de experiencia real en lo que estaban impartiendo. […]

Realmente es una situación muy compleja la que sucede en determinadas Facultades. No es habitual en Medicina, por ejemplo, encontrarte profesorado universitario que no haya practicado la medicina pero, sí que es habitual encontrarte lo anterior, entre otras porque no es un caso excepcional, en las Facultades de Magisterio. Por tanto, ¿qué es lo que pasa para que, por desgracia, la única visión real del aula la tengan los maestros cuando empiezan a trabajar como tales? ¿Por qué la Facultad se basa en contenidos teóricos y, por desgracia, sin aportaciones reales más allá de algún «invitado» puntual? ¿Por qué se permite que, una profesión tan importante como la de maestro no tenga fundamentalmente maestros que combinen aula de Infantil o Primaria con la docencia universitaria? ¿Por qué, en caso de existir esa figura, son los menos en las plantillas? Sí, hay muchas preguntas que pueden/deben realizarse.

Reconozco que si a mí me pidieran formar a futuros docentes de Secundaria tendría muchas dudas de cómo hacerlo. Reconozco mis limitaciones en poder incorporar una base teórica sólida pero, lo que sería innegable es que, cómo mínimo, se podría aportar la experiencia profesional. No discuto que pueda ser un buen o mal docente, lo que sí tengo claro es que al haber trabajado en el aula, podría aportar algún tipo de cuestiones más prácticas porque, al final, lo que interesa al futuro docente (sea de la etapa que sea) es que la persona que tiene delante le hable de experiencias reales. Y qué mejor que hablar de las propias porque, para hablar de las de terceros, ya tenemos los libros que pueden estudiarse. Lo que un futuro docente quiere saber es qué va a encontrarse y cómo va a poder gestionarlo. Lo demás, debería ser una base necesaria pero no el núcleo de su formación. Porque si planteamos, tal como está actualmente, que el maestro aprenda a trabajar cuando esté en el aula nos estamos equivocando.


https://www.xarxatic.com/quien-prepara-a-los-futuros-maestros/