Arousa – Dicionario de ausencias

Aguamorta: termo de uso na ría de Arousa para referirse ás medusas.
-Aguiuncho: cría de aguia, falcón pequeno.
-Alvado: vara do raño ou rasto. No e-Estraviz recóllese a entrada como cavidade onde entra o mango das ferramentas. (Tamén referido ás varas do raño, ver a entrada «xunguiño»).
-Avión: xogo de rapazas moi semellante ao «trúquel», pero con outro debuxo no chan diferente.
-Azougar: axordar, causar desconcerto ou turbación a alguén por efecto dun berro ou dun ruído moi forte.

https://illadearousa.blogspot.com/2009/05/algunhas-das-palabras-que-usan-cotio-as.html

«Un pie en España y otro en Portugal»

http://www.rtve.es/alacarta/videos/comando-actualidad/comando-frontera-portugal/884815


Cipriana es española, bilingüe y habitante de la Tojera, una localidad fronteriza con Portugal. Como ella misma dice «Si quiere pone un pie en España y otro en Portugal». La suya es una de las historias limítrofes que recoge el Comando Actualidad «Vivir en la frontera»

«Posar-ho difícil»

La campanya, que ha ideat la Plataforma per la Llengua i ha produït amb el seu inconfusible estil la productora audiovisual Minoria Absoluta, té com a objectiu desemmascarar certes situacions i actituds lingüístiques que adoptem els catalanoparlants davant de persones nouvingudes, per tal de posar-ne en evidència els estereotips i tòpics que encara són ben presents en la gestió de la llengua catalana, sobretot quan aquesta es du a terme amb un nouvingut com a interlocutor.

https://www.plataforma-llengua.cat/que-fem/oc_noticies/1053/encara-no-has-vist-tots-els-gags-que-han-elaborat-plataforma-per-la-llengua-i-minoria-absoluta

DICE: Diccionario de colocaciones del español


Un hablante de español podrá reconocer la extrañeza del siguiente texto:
A Juan le introdujeron ganas de salir. Cuando llegó a la calle, albergó un chasco porque vio que llovía.

La combinación *introducir ganas no existe en español, pero sí entrar ganas. Lo mismo ocurre con *albergar un chasco. En español, albergamos esperanzas e incluso odios, pero no chascos. Estos, los tenemos o nos los llevamos. Todas estas combinaciones de verbo y nombre o nombre y adjetivo son colocaciones del español.
Aquí podrá encontrar las colocaciones más frecuentes de los nombres de sentimiento, así como sus derivados semánticos. En el DiCE no encontrará la definición de abatimiento, alegría ni vergüenza, pero sí con qué otras palabras se combinan estos nombres. Por ejemplo, podrá comprobar que en español decimos una alegría loca para expresar que la alegría es muy grande, pero no decimos una vergüenza loca sino una vergüenza terrible.


http://www.dicesp.com/paginas

«La lengua de Castilla y la formación del español»

Discurso de ingreso de Inés Fernández Ordóñez en la Real Academia Española, contestado por José Antonio Pascual.

Discurso completo en la web de la RAE.

Resumen:

El español no puede identificarse sin más con el castellano, ni siempre estuvo en Castilla el origen de los rasgos lingüísticos que hoy caracterizan a nuestra lengua. El español es un crisol de rasgos lingüísticos de dispar procedencia (asturleoneses, navarroaragoneses, gallegoportugueses, catalanes) que confluyeron sobre el territorio del centro peninsular, sin que por ello se pueda identificar solo con la lengua de Castilla. Esta es la idea central del discurso La lengua de Castilla y la formación del español, de doña Inés Fernández-Ordóñez.
De acuerdo con la reconstrucción histórica tradicional debida a don Ramón Menéndez Pidal, el fundador de la escuela filológica española, el castellano se extendió desde el norte hacia el centro y el sur de la península ibérica acompañando a la conquista medieval de las tierras de al-Andalus. La extensión del castellano, paralela a la expansión militar de Castilla, determinó la castellanización de las tierras conquistadas y, tras la anexión política, la de los reinos de León, Navarra y Aragón. Pero estas ideas deben matizarse. Por un lado, porque el protagonismo concedido a los rasgos castellanos en la constitución histórica del español se debe la visión de la historia peninsular propia de la generación del 98, a la que Menéndez Pidal pertenecía. Castilla y lo castellano se juzgaba esencia de lo hispánico y esa visión condicionó la interpretación de la historia de la lengua y de la literatura. Por otro lado, porque los datos lingüísticos obtenidos de fuentes varias y, en especial, del Atlas lingüístico de la Península Ibérica, no corroboran esa reconstrucción. Los materiales de ese Atlas, cuyas encuestas tuvieron lugar antes de la guerra civil bajo la dirección de un discípulo de Menéndez Pidal, don Tomás Navarro Tomás, estuvieron perdidos por largo tiempo.
Su reaparición desde 2001 permite contemplar un panorama ciertamente más complejo de la historia del español, tanto para la fonética como para la gramática y el léxico. Los patrones de distribución geográfica de muchas palabras tradicionales revelan que en el reino de Castilla se hablaron variedades diversas y que esas modalidades también eran empleadas en territorios jurisdiccionalmente no castellanos, como León, Navarra o Aragón. Ello pone de manifiesto los márgenes amplios, no solo castellanos, de nuestra lengua. Sin descartar el origen castellano de ciertos rasgos lingüísticos, se muestra que, para muchos otros aspectos hoy propios del español, el origen fue occidental, asturleonés, gallego o portugués. Ese sería el caso de nuestro sistema moderno de relativos, que distingue quien y que, o el del indefinido alguien.
Otros rasgos, en cambio, tuvieron su nacimiento en el oriente peninsular, bien en navarro, aragonés o catalán. Por ejemplo, los pronombres nosotros y vosotros o los tiempos compuestos se dieron mucho antes en la corona de Aragón que en Castilla. No siempre fue Castilla el foco geográfico en que se originaron los rasgos lingüísticos que caracterizan hoy al español, ni por ello puede estimarse que esté solo en Castilla la impronta definitoria de nuestra lengua. Así, por ejemplo, el laísmo castellano no se ha impuesto en el español general ni en la lengua culta, pese a contar con ejemplos muy antiguos.
Con todo ello, la constitución histórica del español no se explica simplemente por la «castellanización» de territorios ajenos a Castilla o conquistados por ella, sino por el contacto entre las variedades lingüísticas que se hablaban en el centro peninsular, contacto en el que no siempre se impusieron los rasgos lingüísticos castellanos.

mapa ubre

Lost in translation – Wales

A council put up a Welsh language road sign reading “I am out of the office at the moment” when it should have said “No entry for heavy goods vehicles”.

Swansea council contacted its in-house translation service when designing the bilingual sign. The seeds of confusion were sown when officials received an automated email response in Welsh from an absent translator, saying: “I am not in the office at the moment. Please send any work to be translated.”

Unaware of its real meaning, officials had it printed on the sign. The council took down the sign after Welsh speakers spotted the mistake.

Dialectología aplicada

Shibboleth is any distinguishing practice that is indicative of one’s social or regional origin. It usually refers to features of language, and particularly to a word whose pronunciation identifies its speaker as being a member or not a member of a particular group.] — OrigenListasLet’s Call the Whole Thing Off (banda sonora)

  • In the Paraguay War (1864–1870), Brazilian soldiers would identify Paraguayan citizens by having them say the wordpão, meaning “bread”. Non-native Portuguese speakers have great difficulty replicating the ão sound — instead, they would say pan or pao (without the due nasalization indicated by the tilde).
  • During the Cuban War of Independence, prisoners caught by the insurgents were asked to pronounce the word “garbanzo” (pronounced [ɡarˈβanθo] in Castilian Spanish). Cubans pronounced the /r/ as /l/, and the /θ/ as /s/, resulting [ɡalˈβanso]. They were considered traitors.
  • The Spanish word perejil (parsley) was used as a shibboleth by Dominican Republic strongman Trujillo against Haitian immigrants at Río Massacre. See [2].[3

¿Cómo muere una lengua?

Aunque parezca complicado, hay un país en el que cantar el himno es casi más difícil que en España. El pasado 11 de junio Sudáfrica inauguró su Mundial y el himno nacional sonó ante millones de telespectadores en todo el mundo. ¿Cuántos se dieron cuenta de que las 80.000 personas que abarrotaban el estadio Soccer City de Johanesburgo tuvieron que cambiar hasta cinco veces de lengua para entonar la canción al unísono? ¿Cuántos sabían que Sudáfrica tiene 11 lenguas oficiales? ¿Sabías que entre esas nueve lenguas no se encuentra el korana, que según la Unesco no hablan más de seis personas y es un firme candidato a unirse a la lista de idiomas extintos? ¿Cómo sobrevive y cómo muere una lengua?

A principios de este año, medios de todo el mundo celebraron un funeral por el idioma bo cuando la última hablante de esa tribu de las islas Andamán (India) falleció a los 85 años. Sin embargo, la lingüista Colette Grinevald, con cuatro décadas de experiencia de trabajo con lenguas indígenas americanas, pone en duda el concepto de último hablante: “Es un mito para periodistas, nunca se sabe cuál es la última persona que habla una lengua porque los últimos hablantes se esconden al ser una lengua despreciada”. Grinevald (Argel, 1947) recuerda los primeros manifiestos a favor del plurilingüismo en los 80 y asegura que los lingüistas llegaron “con 20 años de retraso respecto a los biólogos” en la defensa de la diversidad. De vuelta a 2010, los programas se han multiplicado, pero no está claro que la ayuda sea suficiente y los expertos estiman que más de la mitad de las 6.000 lenguas que se hablan en el mundo están amenazadas.

[Continúa]

Aviso a la humanidad: «¡Aléjense de aquí!»

A principios de los años 90, un grupo de expertos recibió  el encargo de diseñar las señales de advertencia de la mayor planta de residuos nucleares de EEUU. El objetivo era avisar a las futuras generaciones de que no deben excavar en el lugar durante los próximos 10.000 años. ¿Cómo conseguirlo? Ésta es la lección que aprendieron aquellos expertos.

«Éste no es un lugar de honor, lo que hay aquí es peligroso y repulsivo. Es mejor huir ahora». Enterrada a 700 metros bajo el desierto de Nuevo México, la Planta Piloto para el Aislamiento de Residuos (WIPP) es una especie de monstruo dormido. Hasta aquí llegan los residuos transuránicos más peligrosos de EEUU, toneladas de basura procedente de plantas y armas nucleares que seguirán acumulándose en cámaras de hormigón hasta su cierre en el año 2070. Pero sus responsables son muy conscientes de que el peligro no habrá terminado hasta dentro de muchos miles de años. «Nos pidieron que nos situáramos en el peor escenario posible», asegura el profesor Finney desde Hawai, «un futuro en el que ninguna de las lenguas actuales siga viva y que todo nuestro sistema cultural haya cambiado por la propia evolución o algún tipo de cataclismo. Y que transmitiéramos un mensaje muy claro: ‘no excaven aquí, manténganse alejados'». Ben Finney, antropólogo y especialista en cultura polinesia, es uno de los trece expertos seleccionados a principios de los años 90 por el Departamento de Energía de Estados Unidos para avisar a los hombres del futuro. Procedentes de especialidades tan diversas como la arquitectura, la astronomía o la lingüística, los elegidos debían diseñar un sistema capaz de transmitir la idea de peligro, de forma universal, durante un período de al menos 10.000 años. «Ningún otro grupo de humanos había recibido la misión de transmitir un mensaje a través de semejante valle de tiempo», asegura Jon Lomberg, artista y colaborador de la NASA, el hombre que había diseñado unos años antes el disco de oro a bordo de las sondas Voyager, destinado a comunicar con posibles formas de vida extraterrestre. «Es más fácil comunicarse con humanos que con alienígenas», reconoce Lomberg a lainformacion.com. «El problema es que necesitábamos un símbolo universal que no existe de forma innata en la mente humana». «Un signo», resume, «que pueda ser interpretado fácilmente por cualquier buscador o viajero que pase por el lugar en cualquier época».Señalizar o no señalizar
Los expertos se dividieron en dos grupos que después debían confrontar sus conclusiones. Una las primeras dudas que surgieron fue la conveniencia de señalizar el lugar o dejar que pasara inadvertido. El grupo A, al que pertenecía el antropólogo Ward Goodenough, llegó enseguida a una conclusión. «Pensamos que las imágenes por satélite acabarían revelando una anomalía en esta zona», asegura desde su despacho de la Universidad de Pensilvania, «lo que daría pie a especulaciones y tal vez sería una invitación a excavar para encontrar una respuesta». El grupo B, en el que trabajaron Lomberg y Finney, se decidió en el mismo sentido. «Imagínate», argumenta Lomberg, «que los residuos empiezan a filtrarse a las aguas subterráneas y miles de personas se ponen enfermas. La planta está situada en una zona de minas, rica en recursos… Si alguien cava allí, merece saber el peligro que corre. Tenemos esa obligación con el futuro». Pero la prueba más contundente la tuvieron a las pocas horas de llegar al lugar. «Lo primero que hizo el Departamento de Energía», recuerda Finney aún emocionado, «fue meternos en una furgoneta y llevarnos hasta un lugar del desierto, cerca del WIPP, donde el Ejército había detonado bombas nucleares bajo tierra unos años antes«. Lo único que marcaba el lugar, asegura, era un bloque de hormigón con una placa que había quedado ilegible. «Cualquiera podía ir allí y llevarse una piedra radiactiva a su casa. Aquello nos convenció de que debíamos marcar el sitio». Horror o información
La necesidad de saltar semejante barrera generacional conllevaba un montón de implicaciones técnicas y antropológicas. ¿Debía comunicarse con símbolos e imágenes o con palabras? ¿La arquitectura del lugar debía ser amenazante o discreta? Las conclusiones de los dos grupos fueron radicalmente diferentes en muchos aspectos, aunque partieron de unas mismas instrucciones. El mensaje, según el Departamento de Energía, debía comunicar algunas ideas básicas: – Este no es un lugar de honor, no se conmemora nada ni hay nada valioso.- Lo que hay aquí es peligroso y repulsivo. Es una forma de energía dañina para el cuerpo.- El peligro está todavía presente en vuestro tiempo, y lo estaba en el nuestro.- El peligro aumenta a medida que se desciende hacia el centro.- No debéis alterar físicamente el lugar, es mejor que huyáis y que nadie habite aquí. Para transmitir estos conceptos, el grupo A propuso generar imágenes que despertaran la sensación de horror y enfermedad, e incluso sugirieron la utilización del famoso cuadro de «El grito» de Munch para advertir de la presencia de algo maligno. En el grupo B, en cambio, consideraron que el lugar debía ser austero e informativo, una invitación amable a conocer la verdadera naturaleza del lugar. «Las tumbas de los faraones estaban llenas de figuras horribles que advierten de las consecuencias de violar el santuario», explica Jon Lomberg. «Y sin embargo fueron saqueadas». Se discutió sobre la universalidad de la figura humana, sobre los idiomas en que debía escribirse el mensaje y hasta del sentido en el que debían leerse los pictogramas. «Recordamos el caso de una mina de Sudáfrica», relata Lomberg, «en la que un pictograma mostraba a un minero empujando una vagoneta vacía, recogiendo las rocas del camino y llevándoselas. Al cabo de un tiempo descubrieron que los mineros estaban atascando los túneles porque leían el pictograma al revés, es decir, de derecha a izquierda». Tras decantarse por pictogramas que fueran leídos de arriba abajo (ninguna cultura lee de abajo arriba), estudiaron también las pinturas rupestres y la manera en que los mensajes de los humanos de otras épocas han llegado hasta nosotros. Incluso Carl Sagan, a través de su amigo Jon Lomberg, les sugirió que recurrieran a la señal de los piratas: la calavera y las dos tibias utilizada durante siglos como amenaza. Después de muchas discusiones, el signo fue descartado porque en algunas culturas orientales se asocia con enterramientos y monumentos funerarios. Monolitos «aterradores» Sobre el material con que debía ser construida la estructura hubo consenso: no debía ser valioso, sino algo resistente y barato, para evitar la tentación de robarlo. Pero sobre la escala y la estética hubo discrepancias de fondo y soluciones muy diferentes. El grupo A propuso la creación de un sitio monumental, e incluso dibujaron diversas alternativas para marcar el sitio con todo tipo de megalitos puntiagudos y aterradores (ver imágenes). «Creíamos que había que infundir miedo, poner todos los medios para evitar la intrusión en la planta nuclear», asegura Goodenough. Sin embargo, los componentes del grupo B pensaban lo contrario: un sitio demasiado monumental podía provocar un efecto no deseado. «Queremos que la gente se aparte de este lugar», argumentaba Lomberg entonces, «no que vengan de todo el mundo para verlo». El plan definitivo ¿Cuál será el plan que aplique el Departamento de Energía después de escuchar a los expertos? El informe final recoge las ideas más valiosas de los dos equipos y el compromiso del gobierno de ponerse manos a la obra hacia el año 2033. Una vez que la planta se llene de residuos nucleares, también habrá un plazo de cien años en que será vigilada por el ejército. El proyecto incluye la construcción de un gran sistema de protección con varias torres de granito de diez metros de altura a lo largo de unos 6 kilómetros de perímetro. En el centro de la planta habrá una inmensa cámara con todo tipo de información en las seis lenguas oficiales de la ONU (inglés, español, ruso, francés, chino y árabe), además del navajo, la lengua de los nativos del lugar. En las paredes se esculpirán pictogramas repetidos en distintos idiomas para que actúe, según Goodenough, «como una piedra Rosetta» para los futuros visitantes. Y se repartirá la información sobre lo que contiene este lugar por todas las bibliotecas del mundo. «No sabemos si al final lo marcarán o no», duda Ben Finney. «Ahí tienen nuestras propuestas y pueden usarlas o ignorarlas completamente». Lo que tiene claro el viejo profesor es la conclusión a la que llegó tras aquella experiencia: «Aprendí que fue terrible desarrollar armas y plantas nucleares», recuerda, «y que una vez desarrolladas no tenemos sitio para dejar los residuos». «Tal vez», sostenía Woodruff Sullivan en las conclusiones del proyecto, «el mensaje más importante nos lo dimos a nosotros mismos». O tal vez, como asegura Jon Lomberg, el hombre que diseñó nuestra carta de presentación a los extraterrestres, aprendimos una lección aún más importante: «que no podemos proteger de su propia maldad a los hombres del futuro».

espejo1a

Documentos: * Resumen de las medidas de señalización del WIPP (PDF) * Plan de implementación de los marcadores permanentes, 2004 (PDF) * Extracto de las conclusiones

(Antonio Martínez Ron, La Información, 2009. Enlace no operativo: http://www.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/aviso-a-la-humanidad-alejense-de-aqui_pOyEOHZaU5FuWgoKplNSQ1/)

Ortografía

Me queda solo por hoy razonar un poco de por qué es que puedan o deban alcanzar tan gran atención, propaganda y esplendor, las naderías de las reglas de ortografía: es que para el poder, para sus Estados y capitales, es de primera importancia procurar que se confunda la lengua con la escritura (y con la cultura en general), ya que la escritura (lo mismo la tradicional que sus versiones informáticas y digitales) es algo que se puede manejar desde arriba, por leyes y por escuelas, que se compra y se vende y vale dinero y promoción en la sociedad y el régimen, mientras que la lengua es la sola máquina que se le da a cualquiera gratuitamente, que no es de nadie y nadie puede mandar en ella, que tiene sus propias leyes, secretas, en las que autoridad ninguna puede intervenir (como puede en la escritura) y tampoco en los cambios que una lengua realice en sus leyes de vez en cuando, sin que nadie personalmente lo decida, sino una asamblea anónima que bulle ahí por debajo de las almas. Y claro está que una cosa como esta es un peligro constante para el orden, que necesita que eso no exista o, si tal ideal no acaba de cumplirse, que por lo menos se oculte y se confunda con otras cosas manejables, y que no se sepa que la hay y que sigue viva.

Ortografía. Agustín García Calvo.